lunes, junio 17, 2013

El equipo de Carreras Vedoque.com en la Umbría de Sierra Espuña

Como suele pasar, esto es lo más cerca que estuvimos de los trofeos

Este pasado domingo 16 de junio de 2013 nos tocaba la 3ª Carrera "Umbría de Sierra Espuña" en Casas Nuevas - Mula (Murcia). Son 16 kilómetros por el Parque Regional al que se suele nombrar como el pulmón de Murcia. La participación fue de unos 120 corredores para los 16 Km, algo menos numerosa que en otras carreras de la zona, creo que porque coincidía en el mismo fin de semana que el Triathlon de Cehegín y alguna otra competición cerca de Murcia. Con la caminata y las pruebas para niños, se superaron los 200 participantes. La organización ha sido un poco más artesanal de lo que se acostumbra, sin el habitual chip para medir tiempos, pero con buen ambiente y muy preocupados por todos los corredores. Les habríamos puesto un diez si no fuera por un pequeño detalle que contaremos al final y por el que les hemos rebajado la nota hasta el nueve y medio, que tampoco está mal. Salvo fuerza mayor, el año que viene repetimos.

A los corredores que participan con nuestra misma actitud en las carreras, que no se preocupan mucho del tiempo ni la posición, se les suele denominar "finisher". En español podría ser terminador, rematador o finalizador, pero ninguna de ellas encaja bien con el significado que tiene: el que ha cumplido su objetivo con llegar a la meta por sus propios medios. Tendremos que ir buscando una palabra y si no la encontramos, inventarla.

Claro que no hay que autoengañarse, está claro que si pudiéramos, lucharíamos por acabar entre los primeros, pero es igual de cierto que el buen rato que pasamos corriendo de esta manera, es más que suficiente para madrugar un domingo y aguantar casi hora y media sin parar a más de treinta grados.

La carrera comienza por campos de cereales y almendros, un tramo de unos cuatro kilómetros de asfalto con una ligera pendiente y algún que otro falso llano. En otras circunstancias diría que viene bien para entrar en calor, pero con la temperatura que había, no era necesario. Joaquín, mi hermano y el nuevo integrante del equipo, al que trajimos un poco engañado, se destacó con Juan. Pedro y yo, nos quedamos un poco retrasados, pero marcando un ritmo que mantendríamos constante hasta en las subidas. Fuimos durante todo el recorrido más o menos a 5'25" por kilómetro, un ritmo lento para Pedro y apropiado para mi. Esta vez ninguno de los dos nos pusimos música, así que nos pasamos la carrera hablando. Tanto fue así que todos los corredores a los que adelantábamos o nos pasaban, se sorprendían de que no nos calláramos en ningún momento, alguno hasta nos soltó una reprimenda simpática.

El asfalto lo cambiamos por pista forestal y empezamos a subir hacia Sierra Espuña. En las primeras rampas estaba el punto de avituallamiento. Agua fresca para beber y mojarnos la cabeza, que nos vino muy bien. Una zona preciosa de pinos grandes y unas paredes de roca enormes coronando los bosques. Desde ahí se divisaba el Valle del río Mula. Hasta el kilómetro ocho, las cuestas eran lo suficientemente empinadas para hacerse notar pero no tanto como para suponer un castigo. Después teníamos un tramo largo de falso llano y subibajas suaves.

A partir del kilómetro diez más o menos, pasando el segundo avituallamiento, empezaba el descenso que poco a poco se iba haciendo más pronunciado. Se intercalaba algún repecho corto y exigente, pero las cuestas que teníamos que bajar tenían la suficiente pendiente como para agradecer que la carrera no se hubiera hecho en sentido contrario.

El último kilómetro volvía a ser de asfalto y en una subida que se hizo más dura por los kilómetros y el calor que por la inclinación que tenía. Acabamos bien

El "pero" del que hablábamos al principio de la crónica, no es que hubiera cronometraje manual, ya hemos dicho que los tiempos no son lo nuestro.  Lo que echamos de menos fueron las bebidas gratis para los corredores ;-), habituales en otras carreras. Para disfrutar de las cervezas reglamentarias y unos pinchos de tortilla, tuvimos que pasar por caja.

En definitiva, una buena mañana de domingo "sufriendo" en la naturaleza y acompañados por buena gente. Como hemos dicho ya, intentaremos volver el año que viene.
Si algo se me da bien, es poner cara de muerto al acabar las carreras
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1 comentarios :

Antonio Salinas dijo...

Otra opinión sobre la carrera: The Lost Runners