sábado, junio 22, 2013

Nuevo juego: Operaciones


Otro juego, Operaciones, que publicamos hace alguna semana y del que no habíamos contado nada aquí en el blog. Es una actividad sencilla en la que aparece un número objetivo y el jugador debe crear una operación que lo obtenga como resultado. Se tienen que elegir los números y los operadores.

La dificultad de los diferentes niveles se incrementa al crecer los números y el tipo de operadores disponibles. En todos los casos dispones de un minuto de tiempo para realizar las operaciones. Si aciertas, el tiempo se amplía en 5 segundos y si fallas, se recorta en 10. Si te equivocas al pulsar algún botón puedes borrar la operación sin que se te penalice. Al finalizar puedes escribir tus iniciales para que se guarden en la tabla de récords.

En el aspecto técnico hemos usado el framework Flixel, quizá el más clásico para desarrollar juegos Flash con ActionScript 3. También hemos incorporado algunos de los componentes de las Flixel Power Tools. Para guardar los récords utilizamos Flox de Gamua, los creadores del framework Starling.

Y ahora todos a jugar con "Operaciones" y a comentarnos mejoras y problemas.

lunes, junio 17, 2013

El equipo de Carreras Vedoque.com en la Umbría de Sierra Espuña

Como suele pasar, esto es lo más cerca que estuvimos de los trofeos

Este pasado domingo 16 de junio de 2013 nos tocaba la 3ª Carrera "Umbría de Sierra Espuña" en Casas Nuevas - Mula (Murcia). Son 16 kilómetros por el Parque Regional al que se suele nombrar como el pulmón de Murcia. La participación fue de unos 120 corredores para los 16 Km, algo menos numerosa que en otras carreras de la zona, creo que porque coincidía en el mismo fin de semana que el Triathlon de Cehegín y alguna otra competición cerca de Murcia. Con la caminata y las pruebas para niños, se superaron los 200 participantes. La organización ha sido un poco más artesanal de lo que se acostumbra, sin el habitual chip para medir tiempos, pero con buen ambiente y muy preocupados por todos los corredores. Les habríamos puesto un diez si no fuera por un pequeño detalle que contaremos al final y por el que les hemos rebajado la nota hasta el nueve y medio, que tampoco está mal. Salvo fuerza mayor, el año que viene repetimos.

A los corredores que participan con nuestra misma actitud en las carreras, que no se preocupan mucho del tiempo ni la posición, se les suele denominar "finisher". En español podría ser terminador, rematador o finalizador, pero ninguna de ellas encaja bien con el significado que tiene: el que ha cumplido su objetivo con llegar a la meta por sus propios medios. Tendremos que ir buscando una palabra y si no la encontramos, inventarla.

Claro que no hay que autoengañarse, está claro que si pudiéramos, lucharíamos por acabar entre los primeros, pero es igual de cierto que el buen rato que pasamos corriendo de esta manera, es más que suficiente para madrugar un domingo y aguantar casi hora y media sin parar a más de treinta grados.

La carrera comienza por campos de cereales y almendros, un tramo de unos cuatro kilómetros de asfalto con una ligera pendiente y algún que otro falso llano. En otras circunstancias diría que viene bien para entrar en calor, pero con la temperatura que había, no era necesario. Joaquín, mi hermano y el nuevo integrante del equipo, al que trajimos un poco engañado, se destacó con Juan. Pedro y yo, nos quedamos un poco retrasados, pero marcando un ritmo que mantendríamos constante hasta en las subidas. Fuimos durante todo el recorrido más o menos a 5'25" por kilómetro, un ritmo lento para Pedro y apropiado para mi. Esta vez ninguno de los dos nos pusimos música, así que nos pasamos la carrera hablando. Tanto fue así que todos los corredores a los que adelantábamos o nos pasaban, se sorprendían de que no nos calláramos en ningún momento, alguno hasta nos soltó una reprimenda simpática.

El asfalto lo cambiamos por pista forestal y empezamos a subir hacia Sierra Espuña. En las primeras rampas estaba el punto de avituallamiento. Agua fresca para beber y mojarnos la cabeza, que nos vino muy bien. Una zona preciosa de pinos grandes y unas paredes de roca enormes coronando los bosques. Desde ahí se divisaba el Valle del río Mula. Hasta el kilómetro ocho, las cuestas eran lo suficientemente empinadas para hacerse notar pero no tanto como para suponer un castigo. Después teníamos un tramo largo de falso llano y subibajas suaves.

A partir del kilómetro diez más o menos, pasando el segundo avituallamiento, empezaba el descenso que poco a poco se iba haciendo más pronunciado. Se intercalaba algún repecho corto y exigente, pero las cuestas que teníamos que bajar tenían la suficiente pendiente como para agradecer que la carrera no se hubiera hecho en sentido contrario.

El último kilómetro volvía a ser de asfalto y en una subida que se hizo más dura por los kilómetros y el calor que por la inclinación que tenía. Acabamos bien

El "pero" del que hablábamos al principio de la crónica, no es que hubiera cronometraje manual, ya hemos dicho que los tiempos no son lo nuestro.  Lo que echamos de menos fueron las bebidas gratis para los corredores ;-), habituales en otras carreras. Para disfrutar de las cervezas reglamentarias y unos pinchos de tortilla, tuvimos que pasar por caja.

En definitiva, una buena mañana de domingo "sufriendo" en la naturaleza y acompañados por buena gente. Como hemos dicho ya, intentaremos volver el año que viene.
Si algo se me da bien, es poner cara de muerto al acabar las carreras
Otras crónicas y fotografías:

viernes, junio 14, 2013

Nuevo juego: Rescate Nocturno


Rescate Nocturno es un juego novedoso para nosotros por diversas razones:
  • Por primera vez hemos creado  un sprite de todos nuestros personajes: Digirafa, Ergit, Hexamano, Velila y Monojo.
  • También es nueva para nosotros la utilización de mapas estilo RPG. Para crearlos hemos usado el programa Tiled de Thorbjørn Lindeijer. Y para incorporarlos en el juego nos hemos aprovechado de la extensión TMX loader para el framework Starling.
  • Los gráficos o tileset de los mapas son los creados en www.opengameart.org para el concurso de creación de juegos Liberated Pixel Cup.
Sprite Digirafa
En el juego debes localizar las Gemas de la luz que han sido robadas por los Caballeros de la noche. La dificultad surge porque sólo puedes ver una pequeña parte del escenario y te tienes que mover con cuidado para que no te capturen tus enemigos. También es importante ir creando un pequeño mapa mental del escenario mientras lo vas recorriendo. Consta de 4 fases que se desarrollan en escenarios diferentes.

Esperamos que os divirtáis tanto jugando como lo hemos hecho nosotros creándolo.


lunes, junio 03, 2013

X Media Maratón de montaña "Memorial Antonio de Béjar"


El equipo antes de la carrera
Llegó la cita del año para el Equipo de carreras Vedoque.com y lo mejor que podemos decir es que estamos aquí para contarlo. En mi caso, tengo que añadir que he podido sacarme la espina del año pasado, cuando una tendinitis no me dejó terminar. Correr cualquier prueba de este tipo es un reto, pero cuando se trata del memorial de un gran amigo, de alguien tan especial para mi como fue Antonio de Béjar, el desafío se multiplica.

Para quien no la conozca, hay que decir que es una prueba dura (perfil), 21 kilómetros por pistas de montaña. Quizás no se lo parezca a los buenos corredores, pero a los que no pasamos del nivel usuario, nos resulta muy exigente. Menos mal que la organización del Club Alpino de Calasparra ayuda bastante y siempre cuida hasta los últimos detalles. Atiende a los corredores desde la recogida del dorsal hasta la finalización. Este buen ambiente volvió a conseguir que se llegara al máximo permitido de 285 corredores.

Empieza con un kilómetro de bajada y después, cuando aún no has soltado las piernas, una subida de 4 kilómetros de fuerte pendiente y un camino con firme peligroso, lleno de socavones y piedras sueltas. Es el tramo más complicado, pero como el depósito aún estaba casi lleno, lo superamos bien. Además, sabíamos que después venía un largo tramo de bajada suave en el que podíamos recuperarnos. Fueron los mejores momentos, en los que de verdad pudimos disfrutar corriendo y con las vistas.

Una vez pasada la Casa del Llano, vuelven a aparecer las cuestas, una pendiente ligera que acaba en un pico corto e inclinado. Después, hasta el kilómetro quince, se suceden pequeñas subidas y bajadas, en las que aún seguíamos pasándolo bien. Llegamos al llamado "punto intermedio", que en realidad estaba poco antes del km 13. Comí algo y recibí los suficientes ánimos para hacerme pensar que iba a completar la prueba.

Todo fueron risas hasta el kilómetro quince. A partir de ese instante, como dijo Juan, empezaba otra carrera.

Una bajada larga y cómoda, después del avituallamiento, acaba en una curva cerrada y llega la subida. Primero, un ascenso corto y tolerable. Después, una pendiente que a mi me pareció del 50%. Y justo ahí estaban esperándome los dolores de rodilla, los tirones, la sed, la falta de aire, de fuerzas,... Iba casi de puntillas porque se me subió el gemelo y cada vez que me adelantaba un corredor, me prometía seguir sus pasos hasta la meta. Pero la promesa no duraba más de veinte metros.

A estas alturas, Pedro, el más rápido de nuestro equipo, debía estar ya acercándose a la meta, consiguiendo un buen tiempo y esperando que llegáramos el resto para disfrutar de una cerveza.

Era el momento también de la auto-crítica: ¿Por qué no has ido más despacio? ¿Por qué no has reservado fuerzas? ¿Quién te crees que eres, Abel Antón? ¿No te podías haber quedado en tu casa, tranquilamente tumbado en el sofá?

Llegado a este punto, si quería terminar la prueba, no me quedaba otra que invocar a los espíritus de los corredores que habían sufrido antes que yo por esos caminos. Pero el resultado fue el mismo que obtiene el Madrid últimamente con el espíritu de Juanito, no sirvió de mucho. Aunque al menos me distraje hasta llegar al kilómetro 18, en que me sobrepasó Juan y siguiendo su estela, alcancé la cuesta de la Depuradora, que nunca me había parecido tan inclinada.

Ya dentro del casco urbano, estando a menos de 500 metros del final, creía que no iba a poder terminar. No sólo había perdido el rebufo de Juan, hasta mi sombra me estaba dejando atrás. Sólo escuchar el runrún de la línea de meta y ver a lo lejos a mi familia, evitó que me rindiera. En la última recta me acompañaron mi hijo Miguel y mis sobrinos, Marina y Alberto. A los tres los tenía que ir sujetando para que no me adelantaran.

Al final junto a la alegría de terminar, me quedé con ganas de decirle algo a Antonio: ¡ya te podía haber gustado el ajedrez en vez de las montañas!

El equipo después de la competición. Encuentra las 7 diferencias